lunes, 5 de mayo de 2014

El arte de dar: balance de 7 días




Me levanté desanimada ese día, con la cabeza abotargada y el cuerpo flácido. Todo pesaba. Las piernas, la mente, el corazón, pero sobre todo el alma. ¿Hacia dónde mirar, hacía donde encaminar los pasos cuando sientes que no fluyes, cuando desapercibidas pasan todas las señales una a una sin llamar tu atención? A duras penas tomé un té y cuando me senté frente a la pantalla, los dedos se revelaron. Rígidos, fríos. No había manera de seguir. Tampoco era necesario insistir. La cruda realidad de la desesperación. Toc toc toc. Noté un ruido, apenas imperceptible, mientras en mi cabeza me preguntaba lo que tenía que hacer. No sabía dónde llamaban, ni desde donde lo hacían tampoco, pero el caso es que oí un susurro que me alentaba a dar, a dar, a dar. Recordé a EckhartTolle, y también a Joe Vitale y otros muchos que aseguran que el gran secreto de la vida se descubre dando.
Bien comenzaría a dar. Ya lo hacía, pero esta vez pondría los cinco sentidos en ello ya que no podía seguir avanzando con lo que presumiblemente debía. Daría con consciencia, y con el corazón. Daría durante una semana y anotaría lo que daba para hacerme más autoobservadora de mi propia realidad. Y estas son mis conclusiones, este mi balance después de 7 días intensos centrada en dar.

 Mis pautas a la hora de dar, muy sencillas:
1.Dar desde el corazón, porque de verdad me apetece y siento que debo hacerlo.
2.Dar sin esperar nada de la persona a quien das.
3.Siempre tienes algo para dar: un beso, una palabra, un plato rico cocinado. (Yo por ejemplo he aprovechado para llevar bizcochos a tres personas a quien admiro mucho en la calle en que vivo: mi bibliotecaria, mi zapatero, y los vendedores de marionetas, y tengo que decir que han sido momentos muy emocionantes...)
4.Ser consciente de que estás dando, vivir ese momento en el presente
Los aprendizajes de una gran semana dando.
0.Das y  RECIBES, y mucho además
1.Das y te olvidas de tus problemas y te invade una sensación nerviosa agradable que te invade por dentro, te recorre las entraña deslizándose como si de una serpentina multicolor se tratase, hasta llegar a tus ojos y llenarlos a veces, según el caso, de perlas saladas.
2.Recibes aquello que das pero en mayor cantidad siempre: si das palabras, recibes palabras, si das comida, recibes comida, si das dinero, recibes dinero.
3.No tienes por qué recibir de aquel a quien tu das.
4.Recibes siempre desde la sorpresa, no desde la expectativa
5.Recibes en la medida en que das: si das generosamente recibes desde la "abundancia-prosperidad", si das como un avaro recibes desde la “pobreza-necesidad”.

Yo sólo desde estas líneas te puedo animar a que empieces a dar. Aunque sólo sea por un día, y si te animas que sigas dando. Es algo G R A N D E ¡!!!!!!
Me encantaría saber y conocer tu experiencia, así que si te animas ya sabes dónde estoy.
Feliz comienzo de semana

6 comentarios:

  1. Virgina tu post llega, como siempre, caido del cielo.
    Después de un fin de semana de fería, sin expectativas cumplidas y empezando la semana con mil preguntas, llegas tú y me planteas un reto.
    Me he hecho muchas veces el propósito de dar conscientemente, pero metidos en el ritmo del día lo olvido y es por la noche recapitulando, cuando me doy cuenta de las oportunidades perdidas.
    Hoy voy a volver a intentarlo, tomando nota...

    GRACIAS

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    1. Prueba de verdad que no cuesta nada y las sensaciones son...tu misma lo veras. Si te apetece, luego comparte conmigo lo vivido. Un abrazo y mucha suerte. Vir
      PD: y por cierto, me suena mucho eso de las expectativas no cumplidas....ánimo!!!!

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  2. <3. Me encanta, Virginia!!! Me hago fan :)

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  3. Me encanta Virginia! Gracias!!! Un beso enorme y feliz dóa

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    1. Gracias a ti Ana, hasta muy pronto espero!!!

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