viernes, 4 de octubre de 2013

¿Qué ganas cuando pierdes?




A medida que camino y que transcurre el tiempo, a medida que ando, que avanzo y que cambio porque inevitable, porque puro cambio somos, los rostros varían, la compañía diferente se torna. Algunas personas vienen y se quedan por un tiempo, otras surgen y desaparecen igual de rápido. Las  que pensábamos que serían para toda la vida, las importantísimas, dejan por momentos de serlo un poco menos, y si antes dolía, ahora en cambio, el desapego limita la sensación de pérdida. Porque sé, porque sabemos que en la medida en que existe un cambio interior, todo alrededor cambia de igual modo. Esta mañana he estado haciendo un repaso a las personas que en su día fueron muy importantes, inamovibles por así decirlo. Personas que he sentido perder con nostalgia porque el recuerdo latía fuerte, y mi persona vivía más en el pasado que en el ahora. Hoy en cambio, no hay pena, sino aceptación. He comprendido por fin que a medida que desaparece alguien, otra persona surge. Otra que responde mucho más a mi nivel vibratorio, que responde mejor a mis necesidades actuales, que conecta y sintoniza mucho mejor con lo que siento, pienso, vivo y necesito. Y así, desde la pura aceptación, desde la vida en el ahora, puedo y sé que debo seguir caminando aunque pierda lo que ya no necesito, porque ganaré lo que mejor me convenga.
¿Y a tí, te sucede o ha sucedido algo parecido?
Feliz fin de semana, en buena compañia por supuesto!!!

2 comentarios:

  1. ¿Y a quién no? sobre todo si tienes cierta movilidad de residencia. Pero si hay una base fuerte de sentimientos hacia alguien, siempre estará ahí de alguna manera, y los que vengan de nuevas son bienvenidos, por lo tanto, para mí es una sensación de que siempre estoy ganando.

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  2. Totalmente aplicable a mi. Hace poco me apunté a Yoga, talleres de meditación y charlas. Gente nueva para mi, con mucho más en común que mis relaciones "antiguas".

    Un abrazo.

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