lunes, 9 de septiembre de 2013

Una historia, un proceso de cremas




Dando continuación al post sobre los trucos caseros de higiene y belleza, he querido echar la vista atrás para saber cómo he podido llegar hasta este punto y cuál ha sido en concreto el camino recorrido. Lo comparto aquí y ahora con vos.
1.       Hasta los 24 años: crema hidratante
Toda mi adolescencia únicamente con una crema hidratante sencilla de farmacia. A mi alrededor y fruto de un revoloteo incesante de hormonas, las caras de mis compañeras y amigas se transformaban, pero yo me negaba en firme a ser una más, a transformar mi cara en careta para no poder reconocerme al día siguiente. Postura extrema, lo reconozco. La juventud al poder.
2.       24-27 años: maquillaje leve, productos farmacia
Todo empezó con un corrector que me dejaron para disimular un granito que había crecido por unas manos impacientes que deseaban verlo desaparecer lo antes posible. Ya sabes, a veces el remedio es mucho peor que la enfermedad. Descubrí con muy poco y manteniéndome natural que mi aspecto mejoraba rotundamente. Fueron también años de asentamiento y madurez sentimental y mi cara no precisaba de muchos artificios.
3.       27-31 años: dejadez absoluta, supervivencia
La maternidad y lo que supone: conciliar el trabajo con una nueva personita que se adueña por completo de tu vida, de tu tiempo. Falta de tiempo, falta absoluta de descanso y de repente un ascenso laboral que todo lo trastoca. Bienvenido por supuesto pero que de nada ayuda en lo que a los cuidados personales se refiere. De nuevo la maternidad. Dejadez absoluta. Repito dejadez y supervivencia.
4.       31 años descubro revistas de moda, maquillajes caros, los pruebo, nada cambia
Con el paso de los días, semanas, meses, años empiezo a respirar. El destete marca sin duda alguna un antes y un después en el camino. Y me veo tal adolescente absorbiendo literalmente información hasta ahora desconocida. Hojeando entre las páginas descubro productos milagrosos (eso dicen) y me animo a probarlos. Caros por supuesto, avalados por prestigiosas marcas pero en mi piel nada de photoshop. Resultado final, todo sigue igual. Algo de mejoría tal vez, pero de ningún modo rentable respecto al precio adquirido. Regreso a mis cremas normalitas de farmacia.
5.       34 me paso a mercadona igual calidad, menor precio
Pero en una estancia estival descubro mercadona, descubro deliplus, descubro los foros y las maravillas que cuentan de sus productos. Descubro sus precios y me asombro. Y decido probarlos. Primero los más caros, para ver antes resultados. Luego los más baratos comprobando que los resultados son prácticamente los mismos. Me quedo con estos últimos. Y así sigo durante un par de años, con una piel normal y un minimaquillaje ligero que pasa en la mayoría de los casos desapercibido.
6.       A partir de los 36: me paso a lo casero, lo natural, de mayor calidad y menor precio
Recuerdo que lo primero que dejé fue el maquillaje. Por ligero que fuese, esa capa cubriendo mi rostro no me terminaba de convencer. Sentía en cierto modo a mi piel ahogada, pidiendo ayuda y yo por mi parte haciendo oídos sordos. No fue fácil dar el paso pero me acostumbré rápidamente y de hecho llevo meses sin gota de maquillaje en mi rostro. Algo de rimmel, escaso colorete cuando la piel palidece con las bajas temperaturas y de vez en cuando leve corrector, todo de deliplus hasta nueva orden. El resto, ya no es un secreto, lo dejé en el post del viernes pasado.
Esta es la historia, este el proceso de los cuidados externos, que por supuesto combinarse deben con los internos!!!!. Como con todo hay un camino, hay un proceso y vamos andando, cambiando, evolucionando. No queda otra. Pura vida, puro cambio, eso soy, eso somos. Feliz comienzo de semana.

2 comentarios:

  1. Haces muy bien en ir dejando cada vez los productos que nos venden para "mejorar" nuestro aspecto, solo tienes que leer su composición y te acabarás de convencer en dejarlos para siempre, al menos para el día a día...

    No hay nada como el aceite vegetal para hidratar cuando hace falta, yo me he pasado a él y a los aceites esenciales después de hacer un taller de aromaterapia, son increíbles!!

    Y sobrevivo con eso y la raya (y si es bio mejor), combinada alguna vez con el rimmel...

    Un abrazo!

    ResponderEliminar
  2. de todos los consejos, me quedo sin duda alguna con los del rostro. yo desde que me desmaquillo con aceite de oliva prensado en frio mezclado con el agua destilada, tengo una piel completamente hidratada y limpia sin picores. me ha costado, pero vamos recogiendo frutos...gracias por estar Pili!!!

    ResponderEliminar