lunes, 23 de septiembre de 2013

¿Todavía piensas que estás más conectado con tu Smartphone?





Siempre a mano, siempre presente. Nunca falla. En la intimidad, en plena naturaleza, entre amigos, en los momentos más especiales de tu vida, en espectáculos. Inmortaliza momentos, graba recuerdos, te permite compartir con todos aquellos que tienes lejos.
¿Y qué ocurre con quienes están aquí y ahora contigo? ¿Qué es de aquella sensación en el estómago con aquella caricia, qué de aquel concierto, qué de aquella comida de amigas que sólo recuerdas, a través de imágenes, porque sólo momentos vividos a medias?
Sin duda alguna, este video me lleva al post entre renglones de Jose María Carrión
y a su libro "La mujer que quería buscar a Dios y no lo encontraba". Demoledor y crudo como la realidad.
Me quedo con esta cita del libro anteriormente citado: 

"Tu energía antes estaba puesta en las redes sociales. La energía de los seres dormidos no puede estar en dos sitios a la vez, si tu energía está puesta en las redes sociales, no puede estar contigo. Eso es lo que yo llamo un lobo con piel de cordero, no eres capaz de ver la fiereza y violencia que tienen las redes sociales. Aparentemente parece que es algo inocente con un fin noble para que la gente estén conectados los unos con los otros. La gente no es feliz, está aburrida, no sabe lo que hacer con el tiempo, y una manera de matar el tiempo para no aburrirse es utilizarte a ti como distracción. Por supuesto a ti no te hacen sentir como que eres su distracción, a ti te hacen sentir como que eres importante, si te mandan un mensaje, tú piensas que se acuerdan de ti, que piensan en ti, que te tienen en consideración para algo, y eso te hace sentir importante. A tu ego  le gusta mucho sentir que la gente se acuerda y piensa en ti."


Por ahora vivo, sobrevivo sin Smartphone, sin whatsapp, a pesar de las críticas. Tal vez no me entere del día a día, del “hora a hora”o incluso “minuto a minuto” de lo que les sucede a personas que quiero, que me importan. Tal vez me pierda cosas, pero probablemente esté ganando muchas otras. Y es más, creo que no necesito saberlo todo. Bastante tengo ya con gestionar mi tiempo y vivir mi realidad lo más intensamente posible. Vivir en el aquí y en el ahora, de forma consciente. Experimentar y actuar para seguir caminando y compartir, sí, por supuesto. En la cercanía y tal vez por momentos en la distancia, no lo niego, pero con prudencia, con consciencia. En equilibrio.
Y por supuesto que son útiles, que ayudan, que enlazan, que unen.
Pero también distraen, ensordecen, ahuyentan, nos pierden…
Como siempre, tú eliges, nadie lo hará por ti.
Feliz comienzo de semana

4 comentarios:

  1. Estoy totalmente de acuerdo. Además creo que en vez de estar informada estás más bien desinformada. Creo que a todos nos gusta que nos dediquen un tiempo y el que quedes con una persona para tomar un café y se pase todo el tiempo con el teléfono es muy desconsiderado. A mí me ocurrió hace poco con una persona que para colmo no veía hace años. Ni que decir que se me quitaron las ganas de volver a quedar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que a todos nos ha tocado más de una vez estar en esa situación..

      Eliminar
  2. Pienso que la base es la medida en la que hacemos cualquier cosa, todo en exceso es malo. Y también depende de tener buena educación y en no utilizarlo mientras estés con alguien, eso es horrible.

    ResponderEliminar
  3. Es curioso... Yo tampoco tengo un smartphone y eso que se supone que debería de estar a la útima ya que soy "informatico".

    Yo creo que si aguien tiene un Smartphone es porque lo necesita.

    Tambien creo que no es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.

    ;-)

    ResponderEliminar