lunes, 22 de abril de 2013

Semana dedicada a la alimentación





El terminar la semana pasada con la cocina alternativa, me ha abierto el apetito, motivo por el cual, esta semana hablaremos de comida y de alimentos. A menudo y  más en los tiempos que corren, en que la apariencia física, lo exterior, prima sobre lo interior, el alimento se mide más por calorías y grasas, se valora y se cataloga muchas veces de forma errónea por el hecho de que engorde o no, se asocia a una dieta y se le criminaliza o bendice según los resultados que la balanza arroje. Y así tristemente, olvidamos que los alimentos son ante todo y en primer lugar una fuente de energía que nos tienen que proporcionar salud, y ayudar a vivir y a sentir mejor, y que una buena alimentación constituye sin duda alguna el mejor de los medicamentos, además de la primera fuente de energía para crecer espiritualmente.
Por lo tanto, estamos hablando tanto de salud física, pero también  por supuesto de salud espiritual, de desarrollo de la consciencia, y no tanto de estética.
En el camino recorrido he ido dejando de lado de forma totalmente natural, una gran parte de fuentes alimenticias provenientes de animales, así como los productos refinados (azúcar, pasta, arroz, pan) remplazándolos por los integrales y evitando el consumo de algunos aditivos (lo que no es fácil) en especial, el glutamato monosódico, un potenciador de sabor más conocido en las etiquetas como E-621.
Observa un poco y te darás cuenta de su omnipresencia en el supermercado. Por si solos no saben a nada, pero incluidos en los alimentos, resaltan el sabor de modo que el producto más bajo en calidad, te puede parecer el  más suculento de los manjares. La opinión sobre sus efectos está dividida, como no podría ser de otro modo: industria alimentaria acérrima defensora frente a expertos que aseguran que su ingesta continuada contribuye a largo plazo a desencadenar un sinfín de conocidas enfermedades, como si de un lento veneno se tratase. Nada mejor como probarlo personalmente para constatar como por una dosis de euforia de sabor, tu cuerpo empieza a perder energía.
¿Qué tal van tus cambios alimenticios, si es que los ha habido?
¿Y qué tal te llevas tu con el E-621?
Más información sobre el glutamato aquí
Feliz comienzo de semana

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