viernes, 22 de febrero de 2013

Toca hacer balance, el del comienzo de año: ACEPTACIÓN




Enero ha llegado revuelto energéticamente hablando. Me ha envuelto en un manto frio, que me ha debilitado, dejándome frágil y expuesta. He perdido el rumbo, me he perdido por completo y no veía ni señales, ni causalidades, ni encuentros mágicos, ni magia. La intuición fallaba, la confianza también. He sentido retroceder, dar pasos en falso, sentir el fracaso de no saber, de no ser capaz de buscar en mi interior las herramientas necesarias, de dejarme ganar por el ego, por la mente, de buscar ayuda en terceros, de elegir dar mucho, demasiado poder a un curso al que no podía asistir por razones ajenas a mi voluntad, viéndome más pérdida aún. Sólo con el paso de los días, me doy cuenta de cómo elegí otorgar mi poder a otros, olvidándome de mi misma, no sabiendo donde estaba. Sensible, y herida por cualquier motivo que inmediatamente provocaba el llanto, seguido de la relajación, para finalizar con un gran vacío interior.
Decidí retomarme en mano, no sé cómo ocurrió pero en algún momento el cuerpo la mente, al alma,  o todos al unísono tocaron la alarma del BASTA: hay que cambiar. Me olvidé de expectativas y metas, de apegos, de buscar mi misión porque no sé ni dónde está y tal vez no lo tenga que saber aún. Me limité a pedir a quien fuese que supiese algo más yo, que me volviese a iluminar con señales, con personas, con causalidades. Me enraicé con la tierra, medité mucho sin forzarlo, porque era lo que mi cuerpo me pedía. Me recluí unos días, a solas, dentro de mis posibilidades para sentirme y huir del caos exterior volví a correr para armonizarme físicamente, seguí con el ho’oponopono limpiando memorias, y llegó un día en que vi la luz…..
Ya no lloraba, al contrario me sentía mucho más fuerte. Volvía a confiar en que todo estaba en su lugar, en que la vida es mágica. Volví  a agradecer mi tiempo libre. Volvía a ACEPTAR Y sentí en cierto modo que con el retroceso, en realidad tan sólo aparente, había crecido, y como éste me había sido necesario para no volver a atarme a expectativas, a misiones pensadas por y desde el ego, a personas ni a cursos pensando que me iban a ofrecer la fórmula mágica que solucionase todos mis problemas, cuando esa fórmula SOLO está dentro de mí, sólo dentro de ti, sólo dentro de cada uno de nosotros.
Así que mientras enero me dispersó, febrero me acogió y en su recodo encontré una pequeña parte que me enseñaba lo mejor de mí misma, en silencio, a solas, centrada, aceptando, aceptando, aceptando....
Feliz fin de semana.

4 comentarios:

  1. Hoy toca comentario, mi querida virginia!
    Y me alegra compartir que TODOS nos perdemos, que es algo normal!! y por eso al aceptarlo nos sentimos en paz.
    Pero efectivamente no es nada fácil, hay que entrenar ... por eso el deporte es para mí, mi mejor maestro. Porque día que no entrenas, día que vas perdiendo fuerza.
    Pero no tengo ninguna duda de que eres una "deportista de alto nivel" ... llegará tu medalla, campeona!!
    Feliz finde.

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    1. mil gracias por tus palabras Ana...

      A celebrar por lo grande este fin de semana, te lo mereces. Un abrazo. Vir

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  2. leerte a ti... es leerme a mi...
    aceptarse... aceptarte.... y tirar "palante"

    me encanto conocerte... gracias a Jokin

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  3. bienvenida Marieta y hasta cuando quieras de nuevo..

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