lunes, 11 de febrero de 2013

¿Sueles escuchar las señales que te envía tu coche?




Me lo contó una gran amiga, además de gran persona y gran profesional de estos temas. A mí al principio me costaba creerlo, pero cada vez que le pasaba algo al coche por insignificante que fuera, acudía a ella, para buscar respuesta a mis dudas. Rueda pinchada, agotamiento, batería que falla, energía para recargar y así, siguiéndose por su intuición y por lo mucho aprendido en los cursos que ha realizado, se volvió un perfecto diccionario de simbología entre el cuerpo y el coche. Más tarde, grande fue mi sorpresa al descubrir que José Francisco Llinares Coloma en su imprescindible Manual de Instrucciones del cuerpo humano, dedica toda la introducción de su libro a una comparación entre el cuerpo humano y el coche, donde encontramos a modo de ejemplo:
Gasolina- hidratos de carbono
Agua del radiador- agua destilada
Hierro y chapa-proteínas
Batería eléctrica-energía vital
Llevar el motor con demasiadas revoluciones-estrés
Averías en el coche-averías en el cuerpo…
Y así un gran número de analogías comentadas, que no tienen desperdicio.
El caso es que en el último mes mi coche, se calaba sin cesar,
y lo tenía que acelerar continuamente para evitar que se parase, lo que ocasionaba un despilfarro de gasolina, de energía increíble, acumulado a la tensión que llevaba sabiendo que en cualquier momento se podía parar. Pero curiosamente, mi intuición yacía dormida, y no sólo no le pregunté nada a mi amiga, sino que incluso desoí los consejos de mi padre, invitándome a mirar el coche para encontrar una posible solución.
Sólo hace unos días, cuando el ánimo cayó en picado, y en paralelo del coche empezó a salir humo, me percaté de los numerosos avisos, a los que no había prestado la atención debida. Los siguientes pasos me llevaron a un mecanico que me dejó el coche como nuevo, renovándome de este modo yo un poquito también.
Así que, si me permites, observa a tu coche, no sin antes obsérvate a ti también. Hay muchas más señales, muchos más mensajes de los que nos permitimos a diario ver. Como si de una conexión invisible entre propietario y vehiculo se tratase, mediante la cual, lo que uno siente, el otro materializa y expresa, para que el primero sea capaz de identificar el origen de su problema, la señal para mejorar, para evolucionar.
Feliz comienzo de semana!

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