lunes, 29 de octubre de 2012

Pensamientos dispersos sobre educación II



Siento por momentos que en  materia de educación estoy haciendo algo mal. No hay manual, eso es cierto. Se aprende a ser madre educando, viviendo, errando. Pero eso no evita que dude y me pierda cuando por ejemplo observo el materialismo en el que viven bañados mis hijos, probablemente reflejo de mi propia vida, de mi propio afán por tener sea este consciente o no.
Dudo y  me pierdo cuando la tele reemplaza las conversaciones, cuando la tele lo puede todo y les bombardea con violencia, con imágenes que el  subconsciente dócilmente acepta. Dudo y me pierdo porque pienso que no les estoy ayudando a crecer en armonía, a crecer centrados en ellos mismos.
Dudo y me pierdo porque yo misma me siento entre dos mundos, saliendo de aquel en que adormilada sobrevivía, pero sin llegar aún a vivir plena y conscientemente en el nuevo que estoy creando, aferrándome a ciertos hábitos, a ciertos patrones, a ciertos pensamientos, a ciertas comodidades.
No es fácil el cambio, nadie dijo que lo fuera. Y por otra parte, tampoco me vale el buscar consuelo y refugio en el "ya sabes, todos los niños son iguales"
Por todo ello, al mismo tiempo que aprendo,  intento transmitirles mis pensamientos, pero también las dudas que me llegan. ¿Cómo poder educar entonces en consciencia, si yo misma me estoy reeducando? Algunos cambios por supuesto, alimenticios, pero también energéticos, vinculados con el pensamiento, con la palabra, pero queda tanto por hacer... Por eso, hay días como hoy, en que dudo y me pierdo.
Tengo que aceptar el ir paso a paso, como con todo. Darme tiempo e ir incorporando pautas, ir educando en el tiempo libre que con ellos comparto, en sus vacaciones, planificando los días (por ahora no sé hacerlo de otro modo) ofreciendo alternativas diferentes, que ya lo hago por supuesto, pero no en la medida que me gustaría. Tengo que confiar más en ellos, pero para eso, tengo que empezar a confiar mucho más en mí. Tengo que aprender más de ellos, y por ahora aunque me cueste reconocerlo, me siento incapaz de dedicarles las 24h para enseñarles la vida. Pero me encantaría y en cierto modo envidio a quienes tienen la fortaleza y el coraje de tomar las riendas de la educación entre sus manos. Son  cada vez más, y desde estas líneas quiero agradecerles todo lo que me están aportando a través de sus libros, blogs y experiencias. 
¿Y a ti que caminas también, que tal vez , tengas hijos, o sin tenerlo te interesen los temas de enseñanza, no te asaltan las dudas, no te sientes perdida en este mundo irreal? Yo sigo dudando, y  me pierdo, pero creo que es parte del camino que he decidido transitar. Feliz lunes, feliz comienzo de semana.

5 comentarios:

  1. Cada cual hace las cosas como mejor sabe y puede Virginia, el aprendizaje tiene su proceso y la vida es como ir a la escuela, no podemos empezar por la universidad. Personalmente pienso que tus hijos tienen mucha suerte de tenerte como madre, y llevaran mucho adelantado... Tener un tiempo para tí creo que es necesario. Aprecio tu sinceridad al no mostrarte como supermadre.
    Te envío mucho ánimo y energía para esa difícil tarea a la que no se dedican ni masters ni oposiciones...
    Un saludo cordial

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  2. mil gracias por tus ánimos Maga. Para supermadre me queda toda una carrera por delante, acabo de ingresar en parvulario como quien dice... ahora estoy a prueba total porque están 15 días de vacaciones y es cuando toca poner en práctica todo lo leido. De examenes, pero disfrutando a tope de su compañia...hasta pronto...

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  3. Hola Virginia. Te daré mi modesta opinión...

    No te preocupes tanto. Lo único que tenemos que hacer es estar a su lado, darles amor y dejarles que ellos mismos se hagan. Torpezaran sin duda, pero habrá sido necesario.

    Es asi de sencillo, si te agobias tus malas vibraciones no les serán de ayuda.

    Un abrazo ;)

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  4. gracias Carlos por tus comentarios. no es agobio para nada, es ver que me estaban intentando ayudar desde el principio y que las prisas, las agendas completas, el stress me impedian ver lo obvio, es decir que era yo tras todas sus pocas enfermedades, numerosas casquetas, variadas rivalidades. Y ahora mucho mas consciente, y mas tranquila tambien es cuando me doy cuenta de que les puedo dar lo mejor de mi misma, aunque me equivoque...gracias por volver y hasta pronto

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  5. y creo que tambien era falta de confianza en ellos mismos creyendo que no sabrian optar por lo adecuado, cuando la falta de confianza era en mi misma...
    es todo mucho mas sencillo, a que si? tienes toda la razón...

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