viernes, 21 de septiembre de 2012

¿Y que vas a hacer ahora? (2)





Termino la semana hablando de cursos, de oferta formativa tal y como la empecé pero desde otra perspectiva. Como vimos cursos no faltan, sea cual sea el área. De forma más concreta y en lo que a desarrollo personal se refiere, técnicas sobran. Desde las más tradicionales como el yoga, el reiki, o la meditación por poner un ejemplo, hasta las mas novedosas (al menos para mi), como el QE o la sanergia. Tomando distancia al final uno se da cuenta que todas y cada una de las técnicas propuestas tienen algo en común, objetivos comunes (anclarse en el presente, dejar el ego a un lado, ayudar a conocerse mejor, a sentise mejor con uno mismo, a conseguir lo que uno se proponga, a vivir en armonía, más prosperidad, o amor, o etc, etc) y que lo que en realidad difieren son los caminos para llegar.
Para elegir curso, el mejor guía el corazón, y cada persona debe dejarse llevar, y a cada persona algo diferente le servirá, le ayudará. Pero al realizar el curso, y sobre todo al terminarlo, sólo existe una metodología válida, sea cual sea la persona:  y la mejor metodología sin lugar a dudas es la CONSTANCIA. Cuantas personas acumulan cursos y más cursos sin llegar a obtener lo inicialmente prometido y anhelado. Uno hace el curso sí, ilusionado, pero la ilusión dura menos de lo pensado, desaparece y el hábito no se ha creado. Se acumulan técnicas sin llegar a practicar una de forma consciente y habitual, a diario. No digo con esto que los cursos sean malos, ni mucho menos. Soy consciente que es necesario probar hasta encontrar lo que nos llena. Pero de ahí a probar todo sin comer ni degustar nada, hay un trecho. Por eso, con el camino recorrido me centro en una o dos técnicas a las que recurro inevitablemente en cada momento, que practico cada día. No me complico. Lo que realmente funciona suele ser lo más fácil, lo más sencillo, lo que menos esfuerzos supone, y además menos dinero cuesta. Pero hay que hacerlo, lo tengo claro. Hay que dedicarle tiempo, que no esfuerzo (si supone esfuerzo no es el buen camino), hay que buscarse ese tiempo para el recogimiento interno, alejado de tentaciones externas, de horarios impuestos, de obligaciones sociales. Tiempo para respirar profundamente, para centrarse, para no hacer, para no pensar, y dedicarse a sentir, a vivir, a volver a ser uno con la vida, a recuperar la fuente. Tiempo robado al tiempo para el silencio y la soledad. ¿Y todavía me preguntas lo que voy a hacer ahora? Feliz fin de semana…

2 comentarios:

  1. De nuevo, un post tuyo, inspira uno mio:

    http://estenosoyyoquemelohancambiado.blogspot.com.es/2012/09/todos-los-caminos-condicen-roma.html

    Gracias Vir.

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  2. El mejor resultado de los cursos es aprender a dar..., y compartir para hacer feliz y que todo eso vuelva a nosotras (las personas) aumentado.
    Gracias Virginia por estar.
    Llevo parte de la tarde en lo de HO´OPONOPONO y me parece una pasada, como dice Maria José las casualidades no existen..., todo llega en el momento justo.
    Buen finde para tí y todas las que leen este blog.

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