viernes, 14 de septiembre de 2012

Han terminado las fiestas de mi pueblo...




Han terminado las fiestas de mi pueblo. Las he disfrutado si, pero mi mirada ha cambiado y he tomado cierta distancia. Probablemente sea tanto fruto de mis hijos como de mi despertar, de mi nueva consciencia recién estrenada, frágil y titubeante. He visto como inevitablemente la fiesta se asociaba con excesos, ya de bebida, ya de comida. Reconozco que en otras ocasiones yo también he sido participe de éstos, pero con el camino que llevo recorrido cada vez me resulta más difícil retroceder unos pasos y repetir errores que antes me parecían “normales”. He visto lo poco que nos cuidamos, lo poco que cuidamos nuestros cuerpos, dando luego por sentado cuando el cuerpo flojea, cuando avisa, cuando increpa, que es la edad la que pasa factura, que a partir de los 40 la vitalidad decrece, que son los virus y las bacterias quienes siempre hacen de las suyas, que todo se contagia, que en cierto modo siempre hay un responsable  externo (edad, virus, o terceros por poner un ejemplo) ajeno a uno mismo. Nadie se plantea ingerir amoniaco, o gasolina porque sabemos algunas de las consecuencias INMEDIATAS que pueden tener. Sin embargo, lo que hacemos día a día a nuestros cuerpos, tiene consecuencias similares aunque diferidas en el tiempo. Nos da igual comer productos procesados, atiborrados de conservantes, aromatizantes, estabilizadores, potenciadores de sabor y no quiero seguir porque la lista es extensa, pensando que no son tan perjudiciales. Nos da igual ingerir kilos y kilos de proteína animal, de azúcar, de flúor. Nos da igual beber litros de alcohol porque a corto plazo, los efectos, las consecuencias, los resultados se ocultan, se esconden, desaparecen?.  
Han terminado las fiestas de mi pueblo y he visto en la distancia toda clase de excesos, “normales” para una fiesta pero que desgraciadamente no se limitarán a éstas, sino que seguirán de forma inconsciente y aceptada en los próximos días y semanas, cuando las fiestas queden en el olvido, cuando las fiestas en el recuerdo queden.
Feliz fin de semana, y si puedes y te apetece, cuidate un poquito, cuida tu cuerpo que nadie lo hará por tí, y además es tuyo!!! Tu cuerpo te lo agradecerá sin lugar a dudas!!!

2 comentarios:

  1. Me gusta mucho esta entrada, porque para mí es importante el tema de la alimentación.
    Pienso que la mayoría de la gente cuida más su coche que su cuerpo y oigo cosas como: "Si de todas formas nos vamos a morir!!!".
    Siento que mi cuerpo, es mi vehículo en este plano y quiero cuidarlo, igual que lo hago con las cosas materiales como mi casa.
    Empecé por motivos de salud, y todo cambió.
    Virginia en la sociedad en la que vivimos casi todo se celebra de este modo, con grandes excesos...
    En unos meses llegarán las navidades, y esta fiesta..., es la "pera limonera"...
    Como siempre un saludo cordial.

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  2. tu lo has dicho, lo de las navidades me puede. un sinsentido que cada año soporto menos. gracias Maga por compartir.

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