viernes, 31 de agosto de 2012

Diario de vacaciones


Tenía un trabajo en el que creía, que me ilusionaba. Y de repente la crisis personificada en una persona (que yo había atraído por supuesto, aunque tardé en comprenderlo). Malestar y resistencias, confusión y sensación de pérdida total. En esa oscuridad solicité refugio y empecé a descubrir en una penumbra casi absoluta, los primeros rayos de luz. El despertar. Mi situación era tan cómoda a nivel laboral que sólo un agente externo podía sacarme de mi zona de confort. Así fue como solté cadenas, como me sentí libre y empecé una nueva etapa que vino a coincidir con la etapa veraniega y vacacional para una gran mayoría. Así me despedí hace unas semanas. Ligera, libre en paz y en armonía si…..pero muy cansada.

El cansancio a los pocos  días hizo mella en mí. Sentía mis piernas pesadas, mis brazos sin fuerzas, mi cuerpo dormido, como si enfermo  estuviese, como saliendo de un periodo de convalecencia. Cansada, profundamente cansada. Traté entonces de escuchar a mi cuerpo, de aceptar su cansancio. Le permití estar cansado, me lo permití y dejé que sintiera lo que tenía que sentir, el tiempo que fuera necesario. Así me embarqué hacia el interior de la península, acompañada y, con la intención de descansar y sobre todo de renovar las energías gastadas. Contaba con el sol, con buenas lecturas, y sobre todo con el amor y apoyo de mi pequeña gran familia. Los primeros días no fueron fáciles porque las fuerzas flaqueaban y no me sentía del todo yo, pero poco a poco fui recuperándome y disfruté de lo sencillo, de lo natural. Este año por primera vez nada me conectaría a la red, ni siquiera un móvil. Libre como hacía tiempo no  estaba o no me había permitido estar. En estos días también volví al pueblo, a sus noches estrelladas, al despertar del sol en silencio, al sabor de la tierra, a la paz profunda que sólo brindan el silencio y la soledad buscadas y no impuestas, deseadas. Si empecé el verano con lecturas médicas, lo terminé de la mejor de las maneras posibles, con Victor Brossa y sus dos libros que he leído, estudiado y ahora estoy aplicando. Pero esto me lo reservo para el siguiente post. Por el momento de vuelta al hogar, más en paz conmigo misma, menos cansada, más en armonía, dispuesta a emprender de nuevo el paso y seguir contando con tu compañía. Un nuevo km0personal, hoy si cabe, más que nunca. Bienvenid@ y feliz fin de semana!!