lunes, 18 de junio de 2012

Reflexiones de una madre sobre educación




Empezamos la semana con una reflexión que da mucho que pensar, que nos enfrenta con una gran verdad, que nos obliga a replantearnos (al menos en mi caso) lo coherente o no que soy con mi vida. Se la tomo prestada a Nuria Aragón Castro autora de Vivir sin cole
Por adelantado gracias.

Si por un lado les estoy diciendo a mis hijos que el ser humano no es omnívoro, sino frugívoro, que cualquier ser vivo u objeto es igual de importante que nosotros mismos y posee su propia energía, conviniendo respetar su vida, que las vacunas no son el milagro del siglo y conllevan muchos efectos secundarios y manipulaciones estatales, que el huerto y la Naturaleza no necesitan de productos químicos, que hay que evitar el consumismo y llegar a un nivel de autosuficiencia lo más alto posible, que ciertos adelantos científicos son muy dañinos por su gran contaminación medioambiental y electromagnética, que las funciones de los seres vivos no son simplemente nacer, crecer, reproducirse y morir, que no nos morimos sino que nos transformamos, que es muy importante vivir en la Naturaleza, que la creatividad y el desarrollo de la sensibilidad son muy valiosos, que nosotros vemos, oímos y llegamos más allá de nuestro cuerpo material, que el silencio y la meditación deberían de hacerse notar en nuestras vidas, que hay que confiar y creer en uno mismo, que las enfermedades son beneficiosas para conocerse y crecer, tomar consciencia de nuestros hábitos de vida, que no son un agente externo que nos quiere fastidiar, que no hay que competir más que con uno mismo, que tenemos que aprender a ser conscientes de todos nuestros actos y a responsabilizarnos de ellos no delegando en otros por mínimos que sean, que han de creer en sí mismos, en la vida y en el Universo, que el uso de la economía mundial está invertido de un modo muy dañino y creador de sufrimiento, etc. ¿Cómo voy a pedirles que vayan a la escuela, estudien todo lo opuesto a estas ideas pero, por otro lado, crean en lo que les digo? ¿No les estaré enseñando a que hagan e inviertan su vida en todo aquello en lo que no creen? ¿No les estaré incitando a que el día de mañana trabajen en algo que no les gusta y no se realicen plenamente como personas tan sólo por conseguir una falsa sensación de seguridad o estabilidad? Me niego a pedirles que hagan una cosa y crean en otra.


4 comentarios:

  1. Interesante reflexión Virginia.

    Creo que el cole les viene bien para adaptarse al entorno social en el que tienen y tendrán que vivir. Yo confío en que poco a poco, nuestros hijos, con nuestra ayuda cuando la requieran, aprendan a ser ellos mismos en el entorno que les toca.

    Por tora parte, creo que la mejor forma de ayudar a nuestos hijos es con el ejemplo.

    Saludos. Carlos ;-)

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  2. Totalmente de acuerdo con lo del ejemplo Carlos!!! En cuanto al cole, yo en estos momentos estoy algo confundida, y eso que acaban de empezar...Gracias por compartir.

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  3. Hola Virginia, me ha encantado tu post, soy una fan seguidora de Km0, tienes un email con el que contactar contigo!?

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  4. si por supuesto, lo tienes en la pestaña contacto, vgil76@yahoo.es. Gracias por estar y hasta cuando quieras ....

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