viernes, 18 de mayo de 2012

Tiempo para un@ mism@


¿Qué es eso del tiempo para un@ mism@, me preguntarán con asombro? ¿Se compra? ¿Y donde porque yo quiero, yo necesito bastante? La dificultad aumenta cuando hay hijos por medio, cuando un@ deja de ser persona, para ser madre o padre. O mejor dicho, sólo es por un tiempo madre o padre y deja  de ser el resto: amig@, hij@, trabajador@, pareja, etc.
En una de esas (han sido tantas) noches en vela, despertándome 3, y 4 y 5 veces para atender las necesidades de los peques, descubrí que levantándome antes me sentía mejor. Disfrutaba del silencio de la casa, de desayunar sin ruidos, a solas conmigo misma. Poco después, me regalé un tiempo para hacer deporte (bici estática), para leer, para meditar. No se trata de hacer todos los días de todo, ni tampoco de reservarse mucho tiempo (eso depende de la capacidad que tenga cada persona para madrugar). Se trata de encontrarte por unos momentos contigo mism@, de disfrutar de ese tiempo, desayunando, leyendo, escuchando la radio, o música, cocinando, mirando el amanecer. lo que quieras, lo que te apetezca, lo que sientas.
Yo me lo tomo siempre por las mañanas, porque estoy aprendiendo a conocer mi cuerpo y sé que es mi momento álgido de energía física, mental, espiritual, emocional. No os diré a qué hora me levanto, tampoco importa. Lo que importa repito son esos minutos robados al día. Minutos en la mañana, tarde o noche. Minutos que te permitirán empezar el día con vitalidad, con una sonrisa, o terminar el día satisfecho con lo realizado. Y al final como decía Louise Hay en su último libro, la manera en la que empiezas el día condiciona tu día. Y la manera en que transcurren tus días, condiciona tu vida, es tu vida.
¿Te animas a robarle un par de minutos al día, un par de minutos a la noche?

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