viernes, 27 de abril de 2012

¿Por qué? Versus ¿Para qué?


"Aquellos que no aprenden nada de los hechos desagradables de sus vidas, fuerzan a la conciencia cósmica a que los reproduzca tantas veces como sea necesario para aprender lo que enseña el drama de lo sucedido.
Lo que niegas te somete.
Lo que aceptas te transforma."
C. G. Jung

Me llegó esta frase y me marcó. Me llenó, la hice mía. La volví a leer y por unos momentos reviví todas las veces que en el pasado tropecé con la misma piedra hasta aprender la lección. Tropecé de adolescente a nivel sentimental, más tarde a la hora de encontrar mi primer empleo, tropecé muchas veces y caí. Tuvieron que ayudarme a levantarme, seguí tropezando y al final con el paso del tiempo, eché la vista atrás y entendí la lección. Sigo tropezando, pero creo que de forma más consciente. Y es que, a medida que avanzas en el camino, aprendes a aceptar (que no a resignarte) y la vida cobra un sentido diferente. Tal vez sea una forma de madurar, de crecer, de despertar. Todo tiene su razón de ser, todo su explicación, aunque dura nos parezca de aceptar en el presente, aunque no queramos entenderla.
Por ello, quiero hoy compartir contigo esta frase para que la hagamos nuestra en el día a día.
Dedicada a todas aquellas personas que lo entienden y lo ven muy claro, pero sobre todo a todas aquellas que se preguntan por qué me sucedió a mí, cuando tal vez la pregunta sería para qué me sucedió a mí?

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