lunes, 12 de marzo de 2012

Me interesa la educación...








Me interesa la educación porque es una parte importante de la persona. Me interesa, porque en mi opinión, semejante a un iceberg, sólo se está actuando sobre lo visible, dejando su mayor potencial en un segundo planto. Me interesa porque queda todo por desarrollar: se ha venido haciendo hincapié en el lado izquierdo del cerebro, el que analiza y memoriza, la parte racional y práctica. Se ha privilegiado la inteligencia académica, dejando a un lado las múltiples inteligencias que en mayor o menor medida puede desarrollar el ser humano. Me interesa la educación, porque a la hora de elegir un camino, me gustaría que mis hijos no se sintieran tan perdidos como lo hemos estado tantos. Me interesa porque si desde un principio se enseñara lo realmente útil para vivir, tal vez no serían necesarias tantas crisis personales, tantas crisis de identidad, crisis sobre el sentido de vivir, sobre el sentido de ser de cada uno, su papel en la vida, su lugar en el mundo.

Me interesa la educación que abarca la vida con todas sus actividades, espirituales, médicas, sexuales, alimenticias, pedagógicas, tecnológicas, políticas, social y económicas. Me interesa la educación creativa, estimulante, divertida y mágica, la que nos permite desarrollarnos como seres humanos desde un punto de vista integral, persona, alma y conciencia. Me interesa la educación que implica emoción e ilusión, la que respeta al ser humano y a sus errores, la que ayuda a pensar, la que se basa en algo más que unas meras calificaciones. Me interesa la educación que va más allá de estudiar para encontrar un trabajo, para ganar dinero, para consumir, para producir, para endeudarse. Me interesa la educación que ayuda a la persona a encontrar lo mejor de sí misma, su don, su misión, y encontrando ese algo, aporta algo a la sociedad, aporta algo al mundo.
Me interesa la verdadera Educación, porque entre todos, sería más fácil construir un verdadero Mundo, una verdadera Sociedad. Me interesa porque en estos momentos me toca de cerca. Y me interesa sobre todo porque me gustaría contribuir a mejorarla desde el lugar que sea necesario, porque me percato que las escuelas de hoy en día, en su gran mayoría, no realizan esa labor.
¿No es el momento de explicar los motivos que hacen que la educación sea lo que es, pero ante esta situación, cómo se puede actuar, qué se puede hacer? ¿Qué puedes, qué podemos hacer?
Me viene a la mente, la cita de Gandhi: sé tú mismo el cambio que quieres ver en el mundo. Y por lo tanto entiendo que debería empezar por mi misma y asumir que si la escuela no hace ese trabajo, los padres como máximos responsables de la educación de nuestros hijos, deberíamos empezar a jugar un papel clave.

Mis primeras pinceladas a modo de reflexión:
- Quiero educar en la emoción para que mis hijos aprendan a relajar el cuerpo, a concentrar la mente. Quiero que aprendan a notar lo que sienten en el cuerpo, que aprendan a reconocer las emociones (miedo, tristeza, enfado, alegría) que puedan hablar de sentimientos. Para entrar en materia, hay un libro precioso y muy práctico: Inteligencia emocional infantil y juvenil de Linda Lantieri y Daniel Goleman.
- Quiero ayudarles a descubrir, su don, su misión
- Quiero enseñarles las leyes de la vida
- Quiero contarles que entre otras cosas la vida es un círculo y que todo vuelve, que nada realmente importante se pierde
- Quiero acercarles la magia de la vida, contarles que somos energía, demostrarles el poder de las palabras, del pensamiento
- Quiero que sepan que son mágicos, únicos, que son LUZ!!!!

Tenemos un gran poder, una gran responsabilidad y creo que va siendo hora de ser parte del proceso de cambio que todos necesitamos. ¿Te animas?

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