viernes, 30 de marzo de 2012

Hablemos de reiki, pero no sólo de reiki.



El reiki llegó a mi vida hace unos años. Ella me habló de reiki y no le presté la más mínima atención; en ese momento no me encontraba en el nivel de vibración adecuado para captar la señal. A pesar de lo que representaba para ella, no se sintió ofendida, y al contrario cuando meses después le pregunté por eso del reiki, sonrió y me contestó: sabía que tarde o temprano “te llamaría”. Hice el primer nivel y practiqué; el segundo y seguí practicando. Ella continuó su camino hacia la maestría y hoy en día es maestra de reiki. 

A mí no me latía lo suficiente como para alcanzar ese nivel y entiendo que a día de hoy, en mi segundo nivel tengo lo que necesito. Lo aplico cada día, lo he hecho mío, incluyéndolo como un nuevo hábito. Es más, he conseguido mediante el ejemplo hacerlo parte de las vidas de mis hijos ya que en cuanto hay dolor, golpe o malestar, mis primeras palabras son: “ven que la ama te va a hacer reiki”, sabiendo que no curo, sino que únicamente canalizo la energía que está al alcance de todos. Ella ha iniciado a mi hija que quería también aprender a “curarse”, y pronto iniciará a mi hijo, aunque el no tenga tan claro que necesite ninguna clase de iniciación para ponerse las manos y recibir energía.  Porque el reiki efectivamente es en pocas palabras, una técnica para canalizar energía mediante la imposición de manos. Pero el reiki es eso y mucho más.
*Es la energía vital del universo
*Es una manera de comunicar entre el que da y recibe
*Son cinco principios: Solo por hoy, evita enojarte. Solo por hoy, evita preocuparte. Solo por hoy, agradece todo. Solo por hoy, ocúpate de tu trabajo con esmero. Solo por hoy, sé gentil con todos.

Hoy desde estas líneas y para terminar la semana quiero agradecerle a ella los mil y un caminos que me ha abierto: empezando por el reiki, pero también el desdoblamiento, la desprogramación. Libros y consejos, apoyo incondicional, apertura a otras realidades, terapias, personas. El poder del ahora como lema de vida, el trabajo personal diario frente a toda adversidad. Ella me lee, así que me imagino que no podrá evitar sonrojarse cuando lea este post. Va por ti, en especial, por lo que eres y sobre todo por todo lo que todavía tienes que ser.
Por lo vivido y por lo que compartiremos.
Gracias por todo, gracias hoy y ahora.


No hay comentarios:

Publicar un comentario