sábado, 4 de febrero de 2012

Balance de una semana consciente.

He vivido junto a mi hija de 5 años (con el de 3 era algo más difícil y necesitamos dar tiempo al tiempo) una semana consciente, explicando y aplicando las leyes lo mejor que he podido y sabido. Una que le ha quedado muy gravada ha sido la del lunes “Si quieres recibir algo, entrégalo”.  
En este aprendizaje, sin duda alguna, la que más tengo que interiorizar, soy yo. Yo la que más tiene que tomar como hábito estas leyes para que sean tan normales como desayunar al levantarse. Me percato de la importancia de los hábitos, de los nuevos hábitos, esos que no nos contaron de pequeños y que ahora empiezo a ver tan claros. ¿Por qué no nos enseñaron de pequeños por ejemplo que había que escribir lo que queríamos conseguir? ¿Qué con el pensamiento aliado a la emoción atraíamos lo deseado? ¿Qué no hay que esforzarse porque cuando uno está en su camino, todo es fácil, todo fluye? ¿Por qué no nos ayudaron a descubrir nuestro talento, y sin embargo si tuvimos que memorizar y memorizar.... lo que ya hemos olvidado?
Tal vez por eso creo que educar es en cierto modo hoy en día, enseñar a vivir una vida consciente, una vida juego, una vida de verdad.  

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