martes, 3 de enero de 2012

CUIDADO CON LO QUE DICES, CUIDADO CON LAS PALABRAS

Soy energía y tú también. Somos energía y las palabras también lo son. Cuando hablamos creamos energía, y en función de lo que digamos, la energía será diferente. Porque las palabras, describen y crean la realidad. Masaru Emoto en su libro “Los mensajes del Agua” describe la influencia, el poder de las palabras (y la música) sobre las moléculas de agua. Así, sometió el agua a diferentes palabras y música: gracias, bonita, amor, paz expresaron cristales de vida y luz, te voy a matar, tonta, cristales deformados.
Yo soy agua al 70%, igual que tu, igual que la tierra. Las palabras que intercambiamos, que pensamos, que escribimos, tienen un poder en nuestro cuerpo (agua principalmente), en nosotros mismos mucho más grande del que podemos imaginar. Quien no se ha dicho alguna vez “¡Qué tonto soy!” A partir de ahora ya no hay excusas. Hay que ser más conscientes de lo que decimos, de lo que pensamos, de lo que escribimos. Por nuestro bien, y el de la tierra. Puedes compartir esta realidad con tus hijos, aquí.

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