jueves, 19 de enero de 2012

Balance de 10 días de ayuno

Lo primero que tengo que decir, reto cumplido!  En la medida en que estaba muy mentalizada y segura de querer hacerlo, no me ha supuesto esfuerzo alguno, pero reconozco que hay que tener una gran fuerza de voluntad. Si en ningún momento se pasa hambre, cierto es que a lo largo de los 10 días he tenido ganas de comer, y repito, sin tener hambre.
Hábitos adquiridos, mensajes y pensamientos arraigados, costumbres, cultura… El peor momento sin duda alguna el fin de semana, con compromisos que se multiplican, y todos ellos llevan aparejado un café, una copa, un aperitivo, etc.  ¿Cómo me he encontrado a lo largo de estos días? Ligera (no podría ser de otro modo), presente (he vivido estos 10 días muy intensamente), extrañada por el hecho de realizar una vida normal (incluyendo deporte) sin comer, y sobre todo con muchísima energía, y durmiendo y descansando muy profundamente.  No he sentido malestar alguno, un leve dolor de cabeza el primer día tal vez, pero en general me he sentido muy bien. Renovada por así decirlo, en  mayor armonía con mi cuerpo y sintiendo que tras este descanso va a trabajar mejor. Una muy buena experiencia, que sin duda repetiré

La idea de llevar a cabo un ayuno me vino por la experiencia vivida por Josepe Garcia, coach cuyas palabras siempre reconfortan cuando participa en el programa de Sergio Fernández, Pensamiento Positivo y al que agradezco su post, verdadero acicate para lanzarme en esta aventura. Tengo además que señalar que en lo que al balance respecta, coincido en todo con él. Ahora quiero esperar a que pase cierto tiempo para ver el resto de resultados comentados. Dentro de un par de semanas, te cuento como me siento, como se siente mi cuerpo!

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